Lo recogió, lo miró un instante y leyó el mensaje escrito en él. "Léelo en paz y soledad", decía. Ella reconoció la letra, era de su novio, su amado. Se fue a su habitación y cerró la puerta, puso música, se sentó en la cama y abrió el sobre. la carta comenzaba con un título: "Mi Despedida". al leer esto, su corazón comenzó a latir fuertemente, se sentía nerviosa y por un momento sintió miedo de leer la carta.
Finalmente se decidió, subió el volumen de la música y comenzó a leer.
Mi Despedida
Es difícil comenzar una carta como esta, es difícil comenzar cuando sabes cómo acabará.
El último tiempo ha sido el mejor que he vivido, estos últimos meses han sido inolvidables. Llegaste en el momento perfecto y te quedaste el tiempo necesario. Nunca quisiste irte, así como yo tampoco quise que te fueras.
Pero los días pasan, las estaciones cambian y también lo hacen los sentimientos. La razón sigue siendo un misterio. Tal vez si lo descubro un día, te buscaré para que juntos podamos comprender por qué las cosas llegan a un abrupto final y podremos así decirnos adiós.
Si debo pedirte algo, será que no llores, algo nada extraño ya que me he pedido lo mismo mientras escribía esto.
Muchos pensarán que soy un cobarde al hacer esto a través de una carta, y tal vez tengan razón, pero todo aquel que haya estado en esta posición sabe lo difícil que es.
Es difícil cerrar un capítulo, es difícil despedirse.
La vida me ha enseñado que hay 3 cosas muy difíciles de decir: "Lo siento", "Te amo" y "Adiós". Si me arrepiento de algo, es de no haber tenido el valor de decir estas palabras cuando tuve la oportunidad... serán ahora la cruz que cargaré tras mi partida.
El viaje fue hermoso, no me puedo quejar, lo llevaré en mis recuerdos con cariño, pero ahora no es tiempo de recordar, hoy es tiempo de terminar.
Aunque esto se acabó, te llevaré en mi corazón, el tiempo pasará y nuestros corazones sanarán. Cuando termines de leer esta carta, no estaré ahí, ya no me verás cuando llegues al final. Te pido que no olvides nuestro viaje, nuestra aventura; guarda el recuerdo en algún cajón... quién sabe... tal vez lo necesitemos algún día...
Vive bien, vive feliz, vive con amor... Adiós.
Por la ventana se veían las gotas de lluvia estrellándose contra el suelo, de fondo sonaba una canción de Cerati, pero nada de eso le interesaba. Se quedó en silencio con el papel en sus manos, ya no era la misma, algo en su interior había cambiado tras haber leído la carta. Afuera, sin embargo, todo seguía igual... Tal vez el cielo lloraba por ella, tal vez la lluvia se negaba a cesar porque intentaba consolarla con su suave melodía... o tal vez el mundo intentaba entregarle un mensaje, tal vez quería decirle que la vida sigue igual...
Finalmente se decidió, subió el volumen de la música y comenzó a leer.
Mi Despedida
Es difícil comenzar una carta como esta, es difícil comenzar cuando sabes cómo acabará.
El último tiempo ha sido el mejor que he vivido, estos últimos meses han sido inolvidables. Llegaste en el momento perfecto y te quedaste el tiempo necesario. Nunca quisiste irte, así como yo tampoco quise que te fueras.
Pero los días pasan, las estaciones cambian y también lo hacen los sentimientos. La razón sigue siendo un misterio. Tal vez si lo descubro un día, te buscaré para que juntos podamos comprender por qué las cosas llegan a un abrupto final y podremos así decirnos adiós.
Si debo pedirte algo, será que no llores, algo nada extraño ya que me he pedido lo mismo mientras escribía esto.
Muchos pensarán que soy un cobarde al hacer esto a través de una carta, y tal vez tengan razón, pero todo aquel que haya estado en esta posición sabe lo difícil que es.
Es difícil cerrar un capítulo, es difícil despedirse.
La vida me ha enseñado que hay 3 cosas muy difíciles de decir: "Lo siento", "Te amo" y "Adiós". Si me arrepiento de algo, es de no haber tenido el valor de decir estas palabras cuando tuve la oportunidad... serán ahora la cruz que cargaré tras mi partida.
El viaje fue hermoso, no me puedo quejar, lo llevaré en mis recuerdos con cariño, pero ahora no es tiempo de recordar, hoy es tiempo de terminar.
Aunque esto se acabó, te llevaré en mi corazón, el tiempo pasará y nuestros corazones sanarán. Cuando termines de leer esta carta, no estaré ahí, ya no me verás cuando llegues al final. Te pido que no olvides nuestro viaje, nuestra aventura; guarda el recuerdo en algún cajón... quién sabe... tal vez lo necesitemos algún día...
Vive bien, vive feliz, vive con amor... Adiós.
Por la ventana se veían las gotas de lluvia estrellándose contra el suelo, de fondo sonaba una canción de Cerati, pero nada de eso le interesaba. Se quedó en silencio con el papel en sus manos, ya no era la misma, algo en su interior había cambiado tras haber leído la carta. Afuera, sin embargo, todo seguía igual... Tal vez el cielo lloraba por ella, tal vez la lluvia se negaba a cesar porque intentaba consolarla con su suave melodía... o tal vez el mundo intentaba entregarle un mensaje, tal vez quería decirle que la vida sigue igual...
